Odinismo e iniciación

La cosmogonía representa sobre todo la manifestación del poder creativo de los Dioses, y por tanto una prodigiosa irrupción de lo sagrado, se reitera de forma periódica a fin de regenerar el mundo y la sociedad humana. Porque la repetición simbólica de la creación implica una reactualización del suceso primigenio, y por consiguiente de los Dioses y sus energías creativas. El regreso al comienzo encuentra su expresión en una reactivación de las fuerzas sagradas que se manifestaron en la primera ocasión.

Si se restaura el mundo en el momento en que se encontraba en el momento que nació, y si son reproducidos los gestos realizados por primera vez por los Dioses al principio, la sociedad y todo el cosmos se convierten en lo que fueron: puros, poderosos, eficaces y con todas las posibilidades intactas.

Cada repetición ritual de la cosmogonía viene precedida por una regresión simbólica al caos. A fin de ser creado de nuevo, el viejo mundo debe ser primero aniquilado. Los diversos ritos llevados a cabo en relación con el Año Nuevo pueden clasificarse en dos categorías principales:

a) Los que significan un regreso al caos(por ejemplo, apagar hogueras, apagar hogueras, expulsar al “mal”, la inversión del comportamiento habitual, el retorno de los muertos)
b) Los que simbolizan la Cosmogonía(por ejemplo, alumbrar nuevas hogueras, la marcha de los muertos, la repetición de los actos utilizados por los Dioses para crear el mundo, la predicción solemne del tiempo para el año que viene)
En el escenario de los ritos iniciáticos, la “muerte” corresponde al regreso temporal al caos. Es la expresión paradigmática del final de un modo de ser; el modo de la ignorancia y la irresponsabilidad infantil. La muerte iniciativa proporciona una página en blanco sobre la que escribir las sucesivas revelaciones cuyo fin es la formación de un hombre nuevo.

La muerte iniciática es indispensable para el inicio de la vida espiritual. Su función debe entenderse en relación a lo que prepara: El nacimiento a un modo de SER mas elevado; la muerte iniciática suele estar simbolizada, por la oscuridad, la noche cósmica, por la matriz telúrica, que representan un estado latente del ser, en lugar de la total aniquilación en el sentido en que un miembro de las sociedades actuales concibe la muerte). Asimismo la muerte iniciática también significa la unión a la compañía de los muertos y de los antepasados.

Para la tradición arcaica el hombre es “hecho”; no se hace a sí mismo por sí mismo. Los que lo hacen son los viejos iniciados, los maestros espirituales. Pero estos maestros aplican lo que les fue revelado al principio de los tiempos por los seres sobrenaturales. Solo son los representantes de los seres, en realidad, en muchos casos los encarnan. El nuevo nacimiento iniciativo no es natural, este nacimiento requiere de ritos instituidos por los seres sobrenaturales; por ello se trata de una obra divina, creada por el poder y la voluntad de dichos seres; pertenece no a la naturaleza (en el sentido moderno y secularizado del término), sino a la historia sagrada

El segundo nacimiento iniciático no es una repetición del primer nacimiento biológico. Para poder alcanzar el modo de vida iniciático hay que conocer realidades que no forman parte de la naturaleza sino de la biografía de los seres sobrenaturales y de ahí arranca la historia sagrada preservada en los mitos.

En términos modernos podríamos decir que la iniciación pone punto y final al hombre natural e introduce al novicio en la cultura, pero la cultura es algo que como el hombre tiene su origen en lo sobrenatural. Es a través de la cultura como el hombre restablece contacto con los Dioses y otros seres sobrenaturales y participa en sus energías creativas, el novicio, al que la iniciación introduce a las tradiciones mitológicas de su pueblo, es así introducido a la historia sagrada del mundo y de la humanidad.

El momento central de la iniciación está representado en la ceremonia que simboliza la muerte del novicio y su retorno a la compañía de los vivos. Pero regresa a la vida como un hombre nuevo, asumiendo otro modo de SER. La muerte iniciática significa el fin inmediato de la infancia, de la ignorancia y de su condición profana. Estos ritos de nacimiento y resurrección y los símbolos que implican, indican que el novicio ha alcanzado otro modo de existencia, inaccesible para quienes no han pasado por los largos ritos iniciáticos, para los que no han probado la muerte (en sentido espiritual). La muerte iniciática es indispensable para el inicio de la vida espiritual.

Todo lo dicho lo podemos comparar con la ciencia, por ejemplo, para llegar al punto de partida de conocimientos que tiene un científico, éste ha tenido que aprender y asimilar unos conocimientos que le han sido DADOS, a partir de ahí él investiga y aporta cosas nuevas al mundo, que sin los conocimientos adquiridos previamente hubiera sido imposible. De la misma forma pasa en el mundo mítico y espiritual de las personas, hay una información y conocimientos que necesitan ser transmitidos, pero esto no pasa y a veces hay que partir de cero, porque este conocimiento no trae beneficios económicos inmediatos como hace la técnica.

Sin embargo estos conocimientos y esta sabiduría ancestral son tan absolutamente necesarios para nuestro espíritu como la técnica para nuestro cuerpo, por eso el Odinismo quiere volver a beber de las más antiguas raíces, y a la luz de nuestra sociedad moderna ser un nuevo concepto de RELIGIÓN.

Odinismo significa ruptura con el concepto clásico de religión, donde todas las iglesias están hechas por una organización rígida y burocrática, piradimal, donde la rigidez de los dogmas y la ausencia de libertad interior hacen irrespirable su ambiente para el hombre trascendente. Todas las iglesias tienen cientos de años de antigüedad, algunas miles, se construyeron para una sociedad y un tiempo. Pero la sociedad ha cambiado con tanta radicalidad que ahora es imposible para las iglesias ponerse al día. Son religiones que se dirigían a un pueblo ignorante, donde la miseria, la muerte y la injusticia era el día a día.

No se puede repetir el mismo mensaje que se decía a gente ignorante que a nuestra moderna sociedad formada culturalmente y alumbrada por la luz de la ciencia:

Hay una religión que sigue manteniendo, que cuando venga el Juicio Final, los cuerpos mortales, que solo son ya polvo resucitarán en su apariencia primitiva y serán eternamente jóvenes (si el resultado del tribunal es favorable, si gana el fiscal, lo que les espera es un infierno con toda clase de horrores) ¿Que Confesión religiosa en su sano juicio puede mantener la resurrección de la carne? Hay cosas que se caen solas alumbradas por la luz de la ciencia.

Odinismo es un nuevo concepto de Religión, una manera de afrontar la muerte y de vivir este mundo, apoyados en todo momento por la física cuántica y la ciencia en general, alimentándonos de nuestros mitos primigenios de nuestros pueblos indoeuropeos, pero mirando al futuro, queremos vivir un vida plena en este mundo y ser felices, pero sabemos que para ser feliz esta sociedad capitalista ofrece el Dinero como medio de conseguir cosas: solo se puede ser feliz según los capitalistas.

Odinismo contra Materialismo, contra el capitalismo salvaje, contra la injusticia, contra la locura y la desesperación. Odinismo con la Espiritualidad, el autocrecimiento y la felicidad plena, la vida en pareja satisfactoria para los dos, el orgullo comunitario y la libertad individual, Odinismo, que siempre estuvo y que va mas allá de la muerte, que solo es un estado temporal, vamos a pulverizar el concepto actual de muerte, en que es el fin absoluto de todas las cosas, y mostrar lo que es un estado temporal, que detrás están las reencarnaciones y que no es el fin; es una llamada a la alegría y la esperanza de nuestra gente.

Texto elaborado sobre los conceptos iniciaticos de Mircea Eliade

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